viernes 9 de octubre de 2009




Idílico trance otoñal
Recóndito en amor profundo y sincero
Termina en diamantes afilados
Entrando en frío invierno cruel.

Desvanece la esperanza el último aliento
Sopor de tortura que no deja de azotar
Como gutural melodía de auxilio desesperado
Ahogo eterno y congelante
Aprisiona un corazón otrora palpitante.

Es morir lentamente en agonía primitiva
La más dolorosa y gris
En eternas nubes de tristeza aguda.

Cierne oscuridad en silencio agotador
Un latido sin sentido lapidario se yergue
Bajo un cielo sin azul ni estrellas,
Oscuro y solitario en relámpagos de sueños destrozados
Es solo un rumbo sin sentido de caminante soñador
Caminante solitario y sollozante de amor.